Felación sí o no?

mamada

La felación era un arte practicado por algunas mujeres egipcias, no siempre prostitutas, conocidas como felatrices, dándose la particularidad de pintarse los labios de un determinado color para dar a conocer su inclinación por esta práctica.

A lo largo de la historia, distintas mujeres han sido señaladas como grandes o expertas felatrices, o bien se hicieron conocidas a causa de algún escándalo sexual. La más conspicua de ellas ha sido la reina Cleopatra, quien ha pasado a la historia por muchas de sus cualidades, también lo ha hecho por su apetito sexual. Los griegos la apodaban “merichane” -“la boquiabierta” o “la boca de los diez mil hombres”- y Cheilon “la de los labios gruesos”.

De Cleopatra se afirmó que fue capaz de practicarle sexo oral a cien soldados romanos en una noche.

Como os he dicho en otras ocasiones no soy una ama al uso y hoy vengo a hablar sobre las felaciones. En el mundo FemDom está un poco “estigmatizada” entre las dóminas la felación.

Qué queréis que os diga!!! a mí me parece una practica de total control sobre tu sumiso. En muchos espacios he leído lo reacias que son las amas a realizar dicha práctica. De hecho, en algunos lugares se me ha criticado por ello.

Personalmente no lo veo como una práctica para satisfacer al contrario, sino como una satisfacción propia y de puro control. Una mujer comiéndole la polla a un hombre es puro poder, una mujer con una polla en la boca puede hacer lo que quiera con su sumiso.

Cuando le como la polla a un tipo me siento poderosa, y en él noto debilidad. En ese momento tienes el control por completo de esa relación sexual. No podéis imaginar el placer que siente una cuando le está comiendo la polla a un tipo y le tiene a punto de correrse y le dices, -se acabó querido, ahora me vas a comer el coño-, ese momento es….

Me gustaría saber qué opináis sobre esto. Vosotras coméis pollas? Si no lo hacéis, cuál es el motivo? Tú sumiso cómo te sientes cuando una ama te la come?

Espero ansiosa vuestras respuestas.

El día del Strapon

Como os comenté en post anteriores, mi expareja y yo vivíamos en ciudades distintas. Fue un fin de semana cuando fui a su casa cuando decidimos comprar nuestro primer juguetito, al que llamaríamos “Sr. de Negro”, se trataba ni más ni menos de un strapdescargaon de dicho color.

Reconozco que al tenerlo en mis manos sentía entre una emoción brutal y algo de vergüenza. Mi ex estaba emocionado y no hacía más que decirme toda la tarde lo probamos, lo probamos, pero yo quería que aquello fuera algo como “especial” así que recuerdo que le dije por qué no bajas a por unas tónicas y nos tomamos unos Gin Tonic. Mientras bajaba a comprar yo me preparé. Me recogí una coleta, me puse un sujetador y un tanga de color berenjena, unos buenos tacones, y me pinté los labios de rojo y me puse un poco de mi perfume favorito.

Cuando mi bichito llegó a casa, yo le esperaba sentada en una hamaca leyendo una revista, me echó una mirada y me dijo – Jo, I como me pones- él se preparaba para una sesión de sexo pero le dije que no, que primero íbamos a jugar un poquito. El juego consistía en él desnudo con los ojos tapados y me tenía que buscar por la casa, si me encontraba la recompensa sería ser follado con el Sr de Negro, reconozco que fue muy gracioso, él persiguiendo el sonido de mis tacones, su erección cada vez era más visible. Me quité los tacones para que no me pudiera encontrar, cuando se tropezó con mis tacones, soltó una sonrisa picara y su erección ya era más que visible y su capullo se empezaba a humedecer. Estuvimos un buen rato jugando a esto, pero él no me encontraba, así que cansada ya del juego le dije, no me has encontrado, así que tendrás tu castigo.

Me senté en la hamaca con una revista y le dije que se pusiera de rodillas para subir mis pies cómodamente y poder leer, él ya no aguantaba mucho más de rodillas y me suplicaba para que le dejara levantarse, cedí, pero no en que se levantara,sino en que cambiara su postura y me empezara a comer el coño. Me retiró el tanga y empezó a lamer mi clítoris. Tuve varios orgasmos, él tenía el rabo que le reventaba. Nos tumbamos en el sofá y le comí un poco la polla, él ya estaba loco, solo pensaba en que le follara el culo. Yo ya había tenido varios orgasmos y no tenía muchas ganas de seguir con ese juego, así que me quite el tanga que estaba bien mojado y se lo pasé por la nariz, le hizo oler mi tanga y luego le hice un burruño y se lo metí en la boca. Me levante y me fui a la habitación, él expectante en el sofá esperando a que llegara con el Sr. de Negro puesto, volví con el pijama lista para cenar.