Cómo servir bien a tu amita….

sirvienteLevántate de la cama con cuidado, igual tu amita quiere seguir durmiendo. Ponte a limpiar la casa para que cuando ella despierte estés listo para ella. Cuida los ruidos, a tu amita no le gusta el ruido del aspirador.

Prepara un desayuno con zumo de naranja natural, café recién hecho y molido y 2 tostadas con aceite de oliva y tomate.

Llévalo a la cama, tu amita se alegrará mucho de recibir el desayuno y quizá, quiera que la acompañes en la cama. Habla en susurro, quizá tu amita aun no está muy despierta y puede molestarle la voz alta.

Después de desayunar proporciona uno o varios orgasmos a tu amita. (Si tu amita es como yo, seguro que lo que quiere es q la huelas el coñito un rato largo :P).

Ahora ya bien relajadita dale un masaje en la espalda, piernas, pechos, utiliza cremas con olores frescos.

Ya está lista para comenzar el día!!!

I concurso de penes “Los Mundos de I”

Los penes son maravillosos y se puede jugar mucho con ellos y sobre todos disfrazarlos y fotografiarlos.

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Hace tiempo en el blog Frauendienst hicieron un concurso de Penes y me pareció una idea fantástica, así que he decidido hacer el primero de Los mundos de I

No importa su tamaño: lo importante es la creatividad y pasarlo bien haciéndolo.

BASES DEL CONCURSO: 

1) Los participantes en este concurso han de ser mayores de edad. Si eres menor, abstente. Puedes crearme un problema.

2) El objetivo del Concurso consiste en enviar fotografías de penes pintados, decorados, vestidos o disfrazados.

3) Las fotografías pueden ser en blanco y negro o color, y serán sólo del pene, rechazándose las de cuerpo entero, en las que se vea la cara o que yo crea que no corresponden a un individuo (no valen fotos de páginas cochinotas)

4) I se reserva el derecho de no publicar aquellas fotografías que no considere adecuadas. Así mismo, tampoco se mantendrá correspondencia alguna con los remitentes.

5) Una vez remitidas las fotografías al blog, se procederá a su publicación en el mismo, para que las visitantes puedan votar. Dado el supuesto de que se remitan muchas fotografías, I hará una selección previa de las mismas.

6) Las votaciones se realizarán procurando seguir criterios de originalidad, creatividad y simpatía del diseño artístico realizado sobre el pene.

7) Concluido el plazo de votación, se proclamarán las ganadoras, proclamándose a la más votada como Príncipe Pene, a la segunda más votada como 1er Pene de Honor y a la tercera con más votos como 2º Pene de Honor.

8) El premio para el Príncipe Pene consistirá en publicación durante una semana del pene ganador y unas palabras sobre él.

9) Los premios para el 1er Pene de Honor y el 2º Pene de Honor consistirán en mención especial en mi blog.

CALENDARIO DEL CONCURSO

Recepción de fotografías: del 28 de Mayo al 13 de Junio.

Votaciones: del 14 de Junio al 30 de Junio.

Proclamación Fotos Ganadoras: 1 de Julio.

¡Anímate y participa! Envía las fotos a aquí

Carpeta D/S

Buscando en una carpeta que tengo en mi correo llamada D/s, he encontrado este texto que en su día mi bichito subió a su blog.

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La piel de I es suave-suave. Me encanta acariciar sus tetas, culo y piernas, que son todavía más agradables al tacto. Me gusta apreciar como se estremece al sentir mis manos por su cuerpo. Poco a poco ella se va relajando… es hora de pasar a los besos para adorar su cuerpo.

Hago todo eso con un nivel de excitación brutal, con mi pene a punto de estallar, pero centrándome en lo que importa, el placer de I. 

Placer que va incrementándose, acabando en uno o varios orgasmos. Orgasmos que siento como míos, que me hacen disfrutar. La siento jadear, sudar, moverse… 

Finalmente ella va volviendo a un estado más calmado. Nos abrazamos, nos besamos y nos recordamos cuánto nos amamos. Entonces ella agarra mi pene, hinchado de amor y adoración. Hoy tampoco te vas a correr, me dice mientras me planta un beso en la boca.

Es tu decisión le respondo, abrazándola con más fuerza mientras vamos durmiéndonos….

Una mordaza para mi bichito

Os he dicho muchas veces que soy una ama “homemade” y también que me encanta que me coman el coñito.

Una de las cosas que más me gustaba que me hiciera mi sumiso era sentada en el sofá que me retirara el tanga a un lado y me comiera el coño. Es una imagen fantástica sentada en el sofá y el de rodillas lamiendo como si no hubiera mañana.

No sé si es el tanga de lado o el sumi de rodillas el caso es que dejo mis braguitas empapadas…después de ese homenaje, lo mejor que se me ocurre es tumbar a mi sumi, subirme encima a horcajadas y ponerle mis braguitas en la cara, a oler. Esta acción me hace sentirme una Diosa, pasar mi lengua por sus labios y sentir mi sabor, es mmmm.

Después de esto se me ocurre otra cosa, quizá algo ruidosa. Lo mejor es hacer un “burruño” a mis bragas y amordazarle para que no haga ruido. Meto la pelotita en su boca y retuerzo sus pelotas en circulo…no quiero chillidos.

¿y tú quieres qué te amordace?

Estamos rodeadas…

Sí amigas, estamos rodeadas de sumisos, o al menos yo. Este finde lo he pasado en unas jornadas muy interesantes, (no diré más, sería dar demasiados datos) y resulta que de dos hombres que me acompañaban, los 2 son potencialmente sumisos.

Después de las jornadas subimos al pueblo a tomar unas copitas, mi amiga N. que en cuanto puede quiere colocarme al primer tipo que nos acompañe y que además conoce mis oscuridades (N hola bella!!!), saca la conversación y le dice a D. -Oye D. ese cuerpo está muy desaprovechado.

D. pues sí, la verdad es que necesito ya echar un polvo, a esto que N. le dice y no te gustaría una mujer que te azote, te ate, en este momento sé por dónde va N. Pero lo verdaderamente sorprendente es cuando D. nos cuenta que estuvo con una tipa que lo ataba con esposas a la cama, le tapaba los ojos y le metía varios dedos en el culo, hostia!!!! qué risas me eché cuando no los estaba contando y en la forma en la que nos lo contaba, “me pilló desprevenido, a mi jamás me había metido nada en el culo”. Pero te gustó? Sí, creo que me gusta la sumisión

N. mientras tanto me echaba miradas furtivas, a lo que viene F. pareja de N. y dice de qué habláis y empezamos a contar la historia. Le pregunto a F. y tú, dónde te posicionas? F. ni corto ni perezoso me dice, yo sumiso. N. saca los ojos de las órbitas (N. se interesa por el femdom, pero no a mis niveles), y para rematar la fiesta F. se desmarca, con un “mi culito pasa hambre”.

Toca mi momento y F. me dice y tú I, le suelto, ” a mi me gusta el femdom” a lo que me contesta, pero a nivel mental o tb follas. Reconozco que me dejó rota, pq esto no lo pregunta alguien que no sepa bien de lo que está hablando, en otros foros todo el mundo ha dado por hecho, que a mi me gustan “los polvos arriesgados”, no, tener a un tipo una semana sin correrse, siguiente pregunta, pero un polvo o una relación 24/7.

No me enrollo más solo vengo a decir, que de 4 personas, a 2 les gusta la sumisión, y a 2 el femdom, 1 a baja escala y la otra….pues ya lo sabéis.

En otro orden de cosas, sigo en búsqueda activa, pero ahora lo que necesito es un sumiso que sepa bricolaje, se me ha jodido el “gato” que lleva la puerta del armario y para sacar los platos he de sujetar la puerta con la cabeza.

Sumisos amantes del bricolaje a mi!

Facesitting o Trono de la Reina

El Facestting o el Trono de la Reina es, en el abanico de las artes sadomasoquistas, el uso de la cara, boca, nariz y lengua masculina, como un sustituto a las relaciones con penetración y la masturbación, por la mujer dominante. 

Esta práctica, sitúa al hombre en la más servil posición, bajo las nalgas y entrepierna de la mujer. Ella se sienta en su cara, o atrapa su cabeza entre sus muslos. Todo el evento está dedicado al placer de ella y sus orgasmos, y el tiempo que sea necesario. El placer o dolor del hombre, su satisfacción o frustración, deseos o temores serán de poca importancia, por no decir ninguna. El clítoris, la vulva, los labios y la vagina de la mujer reclaman su “servicio”. 

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Esta apasionante, y deliciosa practica sexual tiene una ancestral y tradicional historia. Las damas de las dependencias medievales a menudo tenían pajes cuyo deber sería proporcionarlas “servicio” con su boca, labios y lengua bajo sus faldas mientras sus maridos estaban ausentes, permaneciendo así técnicamente fieles, puesto que solo se consideraban como infidelidades las relaciones con penetración.

Más de un joven tuvo su primera experiencia sexual con la cabeza bajo el trasero de su señora, la cual cabalgaba vigorosamente la cara de su siervo. Muchas jóvenes, todavía vírgenes, disfrutaban sus orgasmos en las bocas de algunos de sus siervos masculinos, como su más temprana experiencia sexual. En las antiguas cortes chinas, se designaba un esclavo masculino bien entrenado, de larga lengua, para ser usado por las féminas de la realeza y las damas de la corte. Estas hacían uso de su esclavo con tanta naturalidad, como si de ir al servicio se tratase. El esclavo era convocado, follado en su cara, y una vez cumplía su cometido se le ordenaba marcharse. En el antiguo Japón, los prostíbulos solían incluir víctimas masculinas para tal uso por las chicas y mujeres clientas. 

El servicio sexual con la boca y lengua a los genitales femeninos es el “cunnilingus” o “cunnilinctus”, del latín lamer-chupar c0ñ0.

El Trono de la Reina o Facesitting, en la terminología anglosajona, sitúa a la mujer encima de la cara masculina, usándola de forma cruel, despiadada y egoísta para su propio placer. La mujer ordena, el hombre obedece. Tener al esclavo masculino erecto, frustrado e insatisfecho supone un añadido para los placeres sádicos disfrutados por la mujer. En la antigua Persia, se construyeron ingeniosamente unas sillas de tal forma que la cara del hombre reemplazaba al centro del asiento. Así, las damas podrían remangarse sus faldas, sentarse, cubrir el “escenario” con dichas faldas, y con suaves movimientos disfrutar de delicados y privados orgasmos incluso cuando había otra gente presente. 

Viejos graffitis indios de corte pornográfico reflejaban escenas como esas, con mujeres en bata, obviamente en éxtasis, montando una cara masculina al tiempo que miraban su gran erección.

En tiempos más recientes, en occidente, muchas señoras y niñeras enseñaban a los chicos que tenían bajo su autoridad como satisfacer su entrepierna con la lengua. Muchos de estos chicos, asustados y acobardados conocieron íntimamente las partes bajas de la señora y sintieron la presión de sus muslos alrededor de sus cabezas. 

Encubierto como un castigo y habitualmente seguido, o precedido de una buena azotaina, el trono de la reina tomaba lugar en condiciones de disciplina y severidad. La orden brusca, dada de forma altiva e inflexible por la señora, era seguida del levantamiento de esas faldas voluminosas, negras, y el descenso de sus fuertes, cálidas y húmedas nalgas sobre la cara del jovenzuelo. Qué Dios le librase si la señora no orgasmeaba de forma satisfactoria, ya que en ese caso vendría una severa azotaina con la vara o una fusta. 

Inclusive, en las dependencias de la servidumbre, el siervo más joven habitualmente acaba con su cabeza atrapada bajo las faldas de las criadas de la casa.
La crueldad también parece haber tomado parte de esta practica del trono de la reina en viejos tiempos. 

El Trono de la Reina requiere por definición, a una mujer dominante y exigente, y a un hombre obediente y sumiso.

La mujer debe preocuparse sólo de su placer y satisfacción personal. La boca, labios, nariz y lengua masculinas no son más que puras herramientas destinadas a estimular su clítoris, labios, vulva y entrada vaginal. El hombre ha de ser convenientemente adiestrado, incluso con dolorosos castigos si fuese necesario, en el uso apropiado de sus elementos faciales. Ella debe alcanzar el máximo deleite y satisfacción orgásmica sin preocuparse para nada de su víctima, ni de su incomodidad, angustia o humillación. El no es nada más que un juguete sexual, sin mayor importancia que sus tampones, su retrete, su dildo, su pañuelo, su papel higiénico o sus píldoras (siendo muchos de estos objetos desechables, de usar y tirar). 

La elección sobre el tipo de esclavo es cosa suya. Ella puede desear tener a un hombrecillo penoso y débil bajo su trasero. Ella quizá pueda encontrar más deleite en subyugar a un forzudo macho. Ella puede tener, tal vez, un marido al que humillar, degradar y montar. 

La mujer puede desarrollar sus talentos en su época estudiantil, junto con sus compañeras y amigas, llevándose al tonto de la clase al servicio de las chicas para irle “haciendo la reina” por turnos. También puede obtener experiencia dominando a su hermano menor, montando en su cara egoístamente y sin piedad mientras sus padres estén fuera de casa. 

A algunas mujeres les gusta insertar una mordaza-dildo en la boca de su esclavo, es decir, un doble dildo (con un dildo hacia dentro de la boca del esclavo para amordazarle, y otro dildo algo más grande hacia fuera, que sobresalga de la boca de la víctima, que será el que la mujer inserte en su vagina a modo de consolador). Esto proporciona placenteros orgasmos vaginales, pero impide a la víctima masculina succionar y lamer el sexo de su ama. Otras mujeres vendan a sus esclavos, eliminando así cualquier posible placer visual que ellos pudieran obtener. 

Algunas otras damas, las más crueles, inevitablemente orinan en su cara tras haber llegado al orgasmo.

Otras disfrutan exigiéndole “trabajo” oral justo después de consumar adulterio satisfactoriamente con un amante, haciendo sentir así a la víctima más humillada. Muchas talentosas damas “troneras” humillan, ridiculizan, atormentan y degradan a sus víctimas antes y después de este forzado cunnilingus. 

Es esencial que el esclavo masculino conozca a la perfección aquellas partes del cuerpo de la mujer que requieren el servicio y estimulación de su lengua, labios y/o nariz.

Que la dama se coloque de rodillas, a horcajadas sobre su cara, con los ojos del siervo muy, muy cerca de su … es un placentero tormento. Así, él será capaz de observar cada parte de los atributos sexuales de su mujer. Ella usará sus dedos para abrir sus labios vaginales para facilitar el aprendizaje de su esclavo. El deberá también examinar su ano, con máximo respeto, en caso que ella decida tener su nariz insertada en él. 

Ella debe enseñarle la forma de besarla, lamerla y succionarla de modo sexual, con particular atención para su clítoris. Él deberá succionar y tragar los fluidos de su chica. Y para añadir una excitación especial a su placer, la dama hará a su esclavo sentir temor de ella (el uso de un látigo o una fusta puede ayudar). Él deberá temerla. Él ha de adorarla. Él ha de darle respeto, y reconocer su superioridad. Él deberá adorar sus genitales. Ella es su diosa, su destino. La vida de él es, sin duda alguna, menos importante que un sólo orgasmo que disfrute ella. 

Montar la cara del hombre requiere cuidadosa y habilidosa experiencia, tanta como la necesaria para montar un caballo. Los movimientos de las caderas, y los de las nalgas son la clave del éxito. El emplazamiento cuidadoso de la vagina en la boca o nariz es, desde luego, esencial, y podría requerir algunos movimientos de ajuste hasta que las partes masculinas que darán servicio queden posicionadas adecuadamente. Puede ser que la dama desee tener su nariz ligeramente insertada en el ano mientras su boca estimula su gruta. Ella, naturalmente, será tan tosca, ruda y salvaje como le plazca cuando este llegando al orgasmo. En ese momento, a ella no deberá preocuparle lo más mínimo, si el se sofoca o asfixia. 

Después de su satisfacción, ella podrá relajarse, todavía sentada en su cara, y disfrutar de una copa de vino. Cuando ella se levante de él, desmontándolo, lo ignorará y le ordenará retirarse con aspereza, mandándole a continuar con sus tareas domésticas, todo esto acompañado de algún que otro insulto vejatorio. O incluso, ¡Quizá ella se lo preste a sus amigas!