I

A I (no soy yo) le conocí hace ya algún tiempo, es un tipo bien majete, desde que nos conocimos siempre ha estado pendiente de mi, lo que más me gusta es que jamás me ha agobiado ni ha ocupado mi espacio más del tiempo que una persona ha de ocupar el espacio de otra. Siempre ha respetado mis tiempos y yo los suyos. Mientras he estado fuera, cada 15 o 20 días me enviaba un mensaje “I cómo va tu aventura?” 

Llevábamos mucho tiempo sin vernos, y por fin la semana pasada pudimos quedar. Como os digo siempre ha respetado todo lo que he dicho o hecho, pero en esta ocasión me dijo, “Sólo quiero 2 cosas, que me dejes oler tu ropa interior sucia y que me folles el culito con algo bien grande”. 

Yo siempre le decía que para empezar algo chiquito, que no era fácil y él erre que erre.

Llegó a casa y nos pusimos a charlar sobre nuestros días, mi viaje, sus vacaciones y la vida en general. Él es muy tímido y me encanta como me mira de reojo o como a veces posa su mano en mi muslo, así como el que no quiere la cosa. A pesar de su timidez, me encanta la confianza que tiene en mí.

Le dije que me diera un masaje en los pies con crema, a lo que accedió gustosamente, me encanta como acaricia mis pies, mis muslos…Mientras pasaba las manos por mis pies y los lamía, no paraba de decir “qué pies tan suaves tienes, son muy suaves”, continuó lamiendo mis piernas, mis muslos y posó su nariz sobre mis braguitas. Lamia con ganas mi entrepierna y yo cada vez estaba más “borrica”, retiró hacía un lado mi tanga y empezó a lamer mi coño suavemente, me encanta como me come el coño y mientras me mira con ojos de “lo estoy haciendo bien?”.  Me subí la falda a la cintura y me sacó el tanga, empezó a lamer con más ímpetu y me soltó “Qué mojada estás! me encanta”.  Siempre lo había hecho muy bien, pero tengo la sensación, que se había aprendido/leído muy bien la descripción que hice de la noche de chicas que pasé. Si no fue igual (aquello, amigos, es muy difícil superarlo), fue muy parecido y muy rico. Me fui como no podía ser de otro modo y le dije que fuéramos a mi habitación.

En la cama, le tumbé boca abajo, le tapé los ojos y le até las manos con unas esposas. Él estaba tan tranquilo hasta que le dí el primer fustazo en el culo, este primero parece que le gustó, luego vinieron muchos más y más fuertes. “I no muevas las piernas o te las ato también”, me hacía gracia como me decía “uff pica, pica mucho”, gritaba un poquito, así que para que no hiciera ruido, le metí un tanga en la boca sucio, el que me había quitado antes de ducharme,  le dí unos cuantos fustazos más y cuando su culo estaba bien rojo paré. Entonces cogí un pequeño pene, que en su día era de un strapon que ya de tanto usarlo pasó a mejor vida, pero el pequeñin sigue valiendo para empezar a jugar. I estaba gonzándola y no paraba de repetirme “mmm que sensación tan rica y a la vez tan extraña” esto parece que le estaba gustando demasiado pero a mi me gusta más que no le guste, así que me pusé el Sr. de Negro, es un pene gigantesco, pero que aunque no lo creáis, cabe perfectamente, y empecé a penetrarle, despacito y sólo la puntita, eso parecía gustarle y no ser muy molesto. Así que decidí empujar un poquito y ver qué pasaba. “uffff para, para, para”, le dije no querías el grande, pues toma grande!, seguí penetrando poco a poco y llegué hasta la mitad. Me encantó el grito que metió de dolor, le cogí del pelo y le dije “no grites”intentamos otra nueva sacudida, en la que llegué hasta un poco más de la mitad, pero él ya no aguantaba el dolor. Y como os he dicho mil veces, que aunque soy una hijaputa, no me gusta causar dolor y pasarlo mal, así que lo dejamos estar hasta otro día.

Le dije que me diera un masaje en la espalda. Se sentó en mi culo y empezó a masajear mi cuello, mi espalda, mis piernas, mi culo…pasaba tímidamente sus dedos por mi ano y mi vagina, reconozco que no hay cosa que me de más morbo y me excite que esa timidez del quiero, pero….levanté un poco mis caderas para que accediera bien a mi clitoris y para mi sorpresa, empezó a lamerme el culo con ganas, mmmm qué rico!, me encanta que me coman en el culo y el coño, todo a la vez, desde atrás, mientras lo hacía yo le espachurraba la polla con mi pies y notaba como su erección se iba haciendo más intensa, me fui otra vez, si qué queréis que haga!!!.

Me dí la vuelta y le dije que se masturbara, y así lo hizo, le solté “Es humillante, verdad?” y me suelta “bfff no creas, después de haberme follado el culo”  Le dije que se tumbara en la cama boca arriba que me lo iba a follar, me senté a horcajadas encima de él y empecé con movimientos suaves, le planté el coño en toda la cara, con todos nuestros fluidos. Continué follandole más deprisa, “I para que me corro” “No, no voy a parar, tú tienes que tener control” “Para, para!!! jo, te he dicho que me corría”, me levanté saqué el condón y le vacié toda su lechita en la boca, mmmm esto es lo que más me gusta.

Seguiremos jugando 😉

5 comentarios en “I

  1. Feti

    Si cuando digo que los hay afortunados…
    Maravilloso relato, muy bueno, de solo leerlo me he dado cuenta que estaba becerro perdido 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s