1er Round

Quedamos para tomar un café en una terraza, la verdad es que el tipo este me empezaba a cansar un poco, no sé si tenía, miedo o qué, pero nunca conseguíamos cerrar una tarde de café. Le puse un ultimatum, “oye o cerramos una fecha para un café o no pienses que me voy a pasara las horas muertas aquí mandándote mensajes”. No sé si esto le acojonó o qué, pero me dijo, -Cuándo?, hoy le contesté. Así que a las 6 de la tarde quedamos para tomar café.

El tipo me había dicho días antes que le daba miedo, sabéis que sensación tan cojonuda la de estar con alguien que te tiene miedo jajajaja.

Estuvimos charlando de varias cosas, y el tipo cada vez se sentía más cómodo. En una de estas, mirándole a los ojos le digo “qué?¡ ya no te doy miedo?”, el tipo se sonríe y dice, -no, ya no. Es curioso observar a la gente cuando siente miedo, es como si pudiera leer lo que está pasando en ese momento por su cabeza. En este caso, podía observar claramente, como el tipo en cuestión se moría de ganas por oler mi tesorito.

Llegó la hora de marcharme y yo tenía el coche un poco alejado y además tenía que cruzar el río por una zona no muy agradable. Él,  muy amablemente se ofreció a acompañarme.

Estábamos ahí en mitad del paseo charlando cuando se me escapó un pellizco en el pezón ( y digo escapó pq tengo un problema, soy muy tocona, y lo hago inconscientemente, ya me ha pasado con algún amigo/compañero que me ha dicho, “qué tocona eres!, me pones nervioso”), me disculpé y seguimos charlando.

Ya me marchaba y me disponía a darle dos besos de despedida, cuando me soltó un besazo en la boca, no sé si por la sorpresa o pq, cierto es que el tipo me daba un morbo atroz, le solté un escupitajo en la cara, el tío se quedó ahí anonadado y siguió besándome, lo hacia estupendamente. Sí, no creáis, hay muchos que besan de pena.

Pues ahí estábamos los dos en mitad del carril bici/paseo del río besándonos como si de dos adolescentes se tratara,  a la vista de los viandantes que se nos quedaban mirando como diciendo “se pensarán que son dos niños, estos cuarentones” jijijiji, mientras yo, le pellizcaba, mordía y escupía. Su erección era cada vez más visible.

Él me susurro al oído ” I dame tus braguitas”, reconozco que esto hizo que me mojara mucho, qué cabrón!.

Finalmente le dije que me marchaba, aun no sé como pude irme sin llevarlo a mi casa con el calentón que tenía.

-Bueno nos vemos el viernes, ok? Sí.

Era miércoles así que hasta el viernes la cosa se haría pesada. Me despedí de él, no sin antes soltarle otro salivazo en la cara que se llevaría puesto

Continuará..

17 comentarios en “1er Round

  1. elnavegante

    Es curioso eso que sucede cuando las personas nos asustamos con cosas así, porque si lo miras objetivamente, si la cosa sale mal realmente nos has perdido nada, estás igual que antes. Pero claro, aquí no hay nada objetivo.

    En casos como estos irremediablemente creas expectativas, ilusión, y a nadie le gusta que le rompan sus expectativas, sus ilusiones; así que surgen ese nervio atenazado en el estómago.
    El valor no implica no tener miedo, en realidad es el hecho de tener miedo y superarlo lo que te hace ser más valiente. Y en cierto modo si lo pensamos bien puede ser más peligroso que todo salga maravillosamente bien al principio y sin embargo luego se convierta en una relación tortuosa, pero no es eso lo que realmente nos atenaza en esos momentos, es el miedo a no cumplir con las expectativas de la otra persona, el miedo al rechazo.

    Es lógico que si te has creado expectativas, ilusiones, luego te sientas triste hasta que lo superas, pero pasa muchas veces que no es sólo eso, viene acompañado de algo más ilógico que sin embargo pasa, toca la autoestima, y vienen pensamientos como, “es que soy patétic@, como no me di cuenta que esto no iba salir bien, porque no le gusto?, es que no me encuentra atractiv@?, no lograré ser feliz nunca con el amor… “ Y una retahíla de pensamientos negativos como este.

    Y sin embargo un rechazo solo indica que esa persona no es para ti, nada más. Lo que para esa persona de ti puede ser un “corte de rollo”, algo que te hace para esa persona poco interesante, para otra puede ser fascinante (y no se acaba la vida, hay más peces en el mar), e incluso si durante un tiempo estás sol@, es mejor que estar con alguien que no te va a querer o incluso que no le vas a motivar en absoluto (si es que estás deseando algo un poco más profundo que sólo sexo).

    Para explicar hasta qué punto esto es así, voy a recordar unas vivencias que no son mías.
    Recuerdo en el instituto un muy buen amigo que tenía, alguien muy especial. Él era una persona que era pura energía, pura vitalidad, mostraba una alegría constante y contagiosa. Sin embargo estas personas también tienen sus pequeñas tristezas y frustraciones como todo el mundo, pero las ocultan hábilmente.

    A pesar de parecer tan accesible en realidad su intimidad solo la confesaba a muy pocas personas de mucha confianza, y yo puedo decir con orgullo que en aquel momento y en aquel lugar, yo era la única persona con la que lo hacía.

    Él había tenido una novia (su primer amor), ella cortó con él pero él seguía secretamente enamorado de ella, es muy probable que en algún momento quisiera reconquistarla, eso no lo sé, pero lo que es evidente es que ella se sentía a gusto con él, le hacía reír (a ella), pero no le despertaba más que amistad. Incluso en personas fuertes como mi amigo el amor no correspondido duele. A mí la chica no me parecía gran cosa, pero la realidad es que tenía cierto éxito, y bueno, eso lo complicaba aún más…

    En aquel momento nos sentíamos en el “vagón de cola del ligue”, estaban los triunfadores, los que tenían novia y luego nosotros (de jovencito esas cosas importan especialmente).
    Lo que no podíamos ni imaginar (y lo digo porque me lo confirmo más adelante una persona de esa ciudad cuando estaba en la universidad), es que ambos no estábamos tan en “el vagón de cola” como creíamos, y que habían chicas a las que no les disgustaba precisamente ni él ni yo, pero entonces nosotros no lo sentíamos así y nos saboteábamos a nosotros mismos.

    Recuerdo una noche de verano, a altas horas de la noche, que yo estaba sacando la perra, y entonces lo vi.

    Él iba sólo, en un estado etílico lamentable, y entonces me vio y dijo “menos mal que te veo!, menos mal que estás ahí!”, era evidente que necesitaba desahogarse y sólo lo podía hacer conmigo. En su estilo teatral característico (sobre todo cuando bebía), no paraba de decir “me han dado en la línea de flotación…(mi nombre)”, me han dado en la línea de flotación… (los puntos suspensivos son mi nombre, cuando pasaban lista en el instituto no decían ¡elnavegante! xD), y cuando conseguí que se calmara, él me contó que había visto besarse delante de sus narices con otro chico a su amor platónico, él sabía que no ella no lo deseaba, no era idiota, pero darse cuenta que era tan insignificante como para hacer eso le partió el corazón, conseguí que se calmara un poco y luego se fue a la cama no creo que del todo reconfortado.

    Luego lo llevo muy adentro aquello, y siguió siendo el chico alegre y bromista de siempre, “dicharachero” como él decía (el asunto lo había tocado pero no hundido). Pero sé que eso fue siempre una cruz (junto a otras cosas como el abandono de su padre) que llevo todo el tiempo.

    El caso es que al cabo de un tiempo, aunque no es que vivieran en su casa en la abundancia el tipo era tan inteligente que sin estudiar mucho sacó buenas notas y con becas se fue a estudiar a la universidad en otra ciudad. Cuando volvió era exactamente el mismo de siempre, no había cambiado nada, y me contó en su tono jovial de siempre que se había echado novia y que los dos se querían mucho.

    Él me enseño fotos de los dos, y la verdad es que me quedé sorprendido, en una salida muy mía le dije “a pues no está nada mal”, pero por dentro pensé “¡santo cielo!, ¡es preciosa!, ¡como lo has conseguido cabrón!”. Odio las comparaciones, pero esta vez la voy a hacer, físicamente estaba mucho mejor que su antiguo amor platónico. Pero es que luego la vi en persona y era aún más guapa que en las fotos.

    Y bueno, ya sabemos que lo de la belleza física no es taaaan importane, y que hay personas muy atractivas que no son adonis y viceversa, pero para lo que quiero explicar la comparación puede valer y en la juventud eso se suele sobrevalorar se.

    Uno piensa que hay muchas personas que no saben estar solas, y que a veces están con personas que realmente no quieren, pero el tiempo me demostró que no era así por parte de los dos.

    Nunca olvidaré la primera vez que la vi. Íbamos los dos a su piso, uno de esos pisos cochambrosos de estudiantes compartidos entre varios, sin embargo aquel estaba más o menos decente. Nos abrió una chica que evidentemente no era ella, por lo visto ella estaba durmiendo, la chica fue a llamarla y ella salió al poco rato con una batita muy femenina y con unas gafas de pasta que le quedaban muy bien. Estaba todavía medio-dormida, a mi casi ni me vio, fue directa a mi amigo y se echó a sus brazos le beso y le dio un abrazo de esos profundos y eternos. Es curioso que hay gestos que dicen más que mil palabras, yo ahí “oí”: “como te he echado de menos, eres la última persona en la que pienso cuando me acuesto, y la primera en despertarme…”, “oí” eso y mil cosas más. Una vez más mi amigo me demostró que no era un fantasma, que realmente esa persona que podía tener a quién quisiera lo adoraba a él.

    ¿Qué es lo que cambió?, ¿cambio él para tener más éxito con las mujeres?, yo puedo decir taxativamente que no, siempre fue él mismo, aunque hubiera querido cambiar no hubiera podido, tenía una personalidad muy marcada, indómita incluso para él mismo, pero es que él nunca quiso hacer lo ni en los peores momentos en que “no marcábamos ni en propia puerta” xD.

    Y lo sé porque él sabía porque no gustaba a su amor platónico de la adolescencia, y aun así él dijo que no pretendía cambiar. “A mí me ve como inseguro, como muy niño, pero es que yo soy así, dicharachero”, paradójicamente se lo decía a la persona que sabía que él era mucho más maduro que la mayoría (había tenido experiencias personales que le hicieron madurar muy rápido), y a pocas personas he conocido como él tan seguras de sí mismas, incluso en ese momento tonto que es la adolescencia.

    Simplemente la primera chica no era para él, quizás ella llegó a ver sus cosas buenas, pero a ella eso no le movía nada por dentro, sin embargo la segunda le adoraba precisamente por esas cosas, incluso cuando ella era muy diferente a él.

    Más tarde yo acabé en esa ciudad estudiando, de hecho él y yo compartimos durante un curso un alojamiento bastante peculiar… Aquella relación duro toda la carrera, y sólo se rompió cuando se licenciaron y cada uno volvió a su ciudad luego con la distancia se hizo insostenible.

    Recuerdo, la última conversación que tuve con él, yo vivía en otra ciudad ya a la universitaria y la de la juventud, y me encontraba deprimido, me llamó por teléfono y fue oír su voz y recuperar la alegría, me dio unos cuantos sabios consejos y a la vez me subió mucho la moral y la autoestima. Cuando acabó la conversación yo le di unas gracias que me salieron del corazón, y él me dijo:

    “no me des las gracias que te escupo en la cara”, yo no podía apenas ni decir adiós de la risa que me entró. Estar con esa persona era reír y reír, así era él.

    Al mes y pico falleció en un accidente.

    Y no sé si era el momento y el lugar adecuado pero al final me ha salido un homenaje a mi amigo que hace 17 años murió y aún lo recuerdo (precisamente el aniversario ha sido hace poco aunque yo no lo “celebro”). Puede ser que me haya venido a la cabeza por eso de escupir y porque él era muy valiente para todo, incluido para estas cosas de las citas.

    Quizás tenga un final demasiado triste, pero es la vida misma y ya que sucedió y lo sufrimos mucha gente, ahora quizás pueda servir para hacer un comentario chulo (un poco largo, se me ha ido la olla sorry) y reflexionar un poco entre otras cosas…

    Cada uno debe vivir la vida como él o ella lo crea oportuno, conforme a su naturaleza y sus experiencias, no como lo vean los demás, es una de mis reflexiones de esto, pero cada un@ puede sacar las suyas. También relativizar cosas que en un momento dado nos parecen importantisimas y luego no lo son tanto (aunque no siempre es fácil).

    Espero que te haya gustado I, y a los lectores que lo hayan leído también.
    Te doy mucho ánimo con lo del taller de literatura creativa y con todo lo que te ocupe ahora mismo.

    Besos I.

  2. Pingback: 2º Round – Los Mundos de I

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