Situaciones con las que fantaseo

  • 6 amigas (entre ellas yo) en una mesa cenando, un perrete desnudo con los ojos tapados debajo de la mesa. Todas nosotras sin bragas, medias ni zapatos. El perrete ha de lamer y reconocer quién somos cada una de nosotras. Claro! podemos cambiarnos de sitio.
  • Un sofá de 3 plazas, 3 mujeres (entre ellas yo), vestidas. Un perrete frente a nosotras, desnudo y masturbándose para nuestro placer.
  • 2 perretes y yo; uno lamiendo mis axilas otro oliéndome el coñito.

Mis cafés con I-Día 2

Casi una quincena después, volví a quedar con  I, y de nuevo fue nueva experiencia inesperada, o más bien improvisada. En realidad, le propuse quedar dos días antes, el viernes, pero no podía, así que el mismo domingo me dijo por wasap que si yo quería podíamos tomar un café. ¿De verdad I pensaría que iba a desaprovechar la oportunidad de un café con ella? Así que, a pesar de que fui hecho una piltrafa, sin arreglar, no lo dudé y me acerqué a la misma zona que la otra vez.

Esta vez el tiempo acompañaba, y en cuanto llegó I, y tras los besos y abrazo pertinentes, eligió para el café una terraza al solecito. Venia preciosa, vestido de faldita corta negro, medias negras tupidas, zapato de tacón medio también negro, y una cazadora tipo cuero de color rojo que causaba sensación.  Como dije, una auténtica belleza.

6dc39165-5edc-4348-9a8d-2dfd971186b1La conversación fue un poco distinta que la anterior, en el sentido de que I cogió las riendas y casi no las soltó en toda la tarde, entre cafés y Gintonic, de Seagrams para futuras referencias. Estuve bastante menos nervioso, en parte quizá, porque debido al sol, la mirada de I estuvo oculta tras unas gafas de sol durante más de la mitad del tiempo.

El caso es que charlamos de muchos temas, y por lo menos eso creó un clima de confianza que me reconforta mucho. Esta vez fueron también casi tres horas, aunque por mi podrían haber sido muchas más.

Finalizo, con lo que va a ser la tónica final de estas entradas al diario. Nada de sumisión.

Mis cafés con I – Día 1

Fue todo inesperado y extraño. Inesperado porque uno no espera conocer a una de las mujeres referencia en algo tan suyo como el femdom, y extraño porque me pilló a cuatrocientos kilómetros del lugar de la cita. Pero, ¡qué narices! ¡Iba a conocer a I! Conduciría hasta el mismísimo infierno para eso.

Casi no dormí. I, en su, a veces molesta modestia, no se achacó ningún mérito en este detalle, pero yo sabía que ella había tenido mucho que ver en tan raro acontecimiento. Realicé mis labores cotidianas casi sin darme cuenta, no pensaba más que en coger el coche y devorar kilómetros hasta ella.

Llegando a Madrid, todo se torció, el cielo parecía estar en contra de nuestra y decidió llenar la ciudad como si esta envidiase a Venecia; el atasco de entrada era demoledor, y a I, no le apetecía atravesar el diluvio para acudir al lugar de la cita. Afortunadamente, se mostró magnánima y reconvinimos el dónde del esperado encuentro.

I, apareció muy discreta bajo la lluvia, pantalones, blusa con algo de escote, chaqueta y un pañuelo, a parte del consabido paraguas. Daba igual, estaba preciosa y así espero habérselo podido trasmitir. Pasamos tres horas juntos, hablando de casi todo lo que se suele hablar cuando dos personas se conocen, y permítanme que deje la mayoría de esos temas para I y para mi.

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Sólo quiero destacar un par de cosas:

1) Conocer a I, ha sido una de las mejores cosas que me ha pasado en la vida. Es (o me lo parece) como me la había imaginado, natural, sincera, divertida, arrolladora, dominante, tierna, guapa; en definitiva, quedé encantado.

2) Su mirada, no puedes enfrentarte a su mirada sin estar preparado, lo aviso.

No hubo sumisión, no más de lo básico entre una mujer dominante y un perrete como yo, ni creo que nunca la habrá (nuestros motivos tenemos), pero ha sido para mí muy motivador conocerla, ha engrandecido mi vida.

Más cosas

Podría decir que no estoy en mi mejor momento, a veces la vida te pega unas hostias que te deja temblando. Es en estos momentos es en los que más recapacito y pienso que hoy estás aquí y mañana vete tú a saber. Bueno que no quiero aburrir con mis miserias.

Es cierto que cuando no paso buenos momentos, es en los que pienso que la vida son dos días y qué coño! voy a disfrutar hasta morir.

Quería seguir contado algunas de mis “taras”. Es por todos sabido que me encanta escupir, no sabéis la satisfacción que me da estar ahí charlando con un perrete tranquilamente y de repente escupirle. O sentada sobre su cara dejar caer un hilillo de saliva y que él lo espere con la boca abierta.

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Otra de las cosas que más me gusta es estar sentada encima de mi perro a horcajadas mientras me lo follo y cuando voy a tener un orgasmo apretar su cuello. No os podéis ni imaginar que sensación de placer. A veces me da miedo porque cuando tengo un orgasmo no mido. Imaginad si se me queda tieso el perrete!

¿Qué más? ahh sí, desnudar al perrete de cintura para abajo y subir su camiseta  hasta tapar su cara pero sin sacarla del cuello, entonces atarle las manos por encima de su cabeza y pasar un hielo por su cuerpo, pellizcarle los pezones o morderselos.

¿Quién se anima a jugar?

 

Mis fetiches…

Hoy quería compartir algunos de mis fetiches, cada día la lista es más larga. Estaré enferma?

Me encantan los zapatos. Cuando me mudé a mi casa y una amigo me ayudó, al ver la cantidad de cajas de zapatos que tenía, dijo: “El paraíso del fetichista”.

Otro fetiche son los calcetines, me apasiona que me chupen los pies con ellos puestos. Sentir el calorcito a través de ellos es una delicia. Tengo cientos de calcetines, de todas las formas y colores. Rayas, cuadros, topos, lisos, flores…

El siguiente serían las braguitas, me encantan. Desde las más sosas, la típica braga de algodón blanco hasta las más sexys de blonda negras. Me gusta todos los tipos, bragota, braguita brasileña, tanga, culotte…y de todos los colores, flores, topos, encaje, licra, microfibrana…

Otro grande son las medias. Tengo un cajón lleno de ellas. Me gustan todas…negras, blancas, nude, granate, rojas, negras con topos rojos… Pantys, medias con liguero, tupidas, finas.

Y para terminar, todos aquellos de los que he hablado cientos de veces. Me encanta que me laman las axilas, las orejas, las corvas, los pies, las piernas, las manos, el coñito…etc. Vamos que me gusta que me hagan un traje de saliva.

La lluvia dorada también me gusta, la practico poco, más por pudor que por ganas :/.

Y vosotras/os, qué fetiches tenéis?

Pd. Os dejo una muestra de mi última adquisición.

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Y más…

Pues parece que la amenaza de cerrar el chiringuito os ha animado a participar…

Buenas tardes I.

Desde mi punto de vista, hay dos tipos de femdom. Por un lado, está el femdom de fotografía, con modelos anatómicamente perfectos, embutidos en no menos perfecta vestimenta y posando o actuando en diversas imágenes o secuencias. Lo normal es que nos guste, son visualmente agradables y, está realizado para ello; pero es algo que tiene tonos fantásticos.

Luego está el otro, el femdom real, cotidiano, de Mujeres reales, hombres imperfectos, perros y demás fauna; ahí, en ese escenario es donde destacas con luz propia.

Te “conocí” hace ya unos años, a través del cristal traslúcido que formaban las, aparentemente enamoradas letras de Gorka, y, no lo pude evitar, me enamoré de esa mujer que inspiraba tales sentimientos. Por primera vez podía observar, como una auténtica relación FLR era posible, y, que para ello sólo se necesitaba una mujer y su pareja, lo demás eran meros accesorios.

Seguí aquel blog con una intensidad especial (un recuerdo para el otro gran blog de aquella época, “Tonterías mías”), y me entristeció mucho su cierre, todos quedábamos huérfanos de ti, y de tus andanzas. Gracias a las diosas femdom, te decidiste a abrir este nuevo foro, y para mi sorpresa, aun mejora lo anterior. La espontaneidad, la naturalidad y la picardía con la que llenas tus escritos, así como el buen gusto de las imágenes y vídeos elegidos para complementar tus entradas, nos acercan a ese femdom verdadero y real, en el que todos querríamos sumergirnos.

Me voy a despedir deseándote lo mejor, con la única condición de que nos los sigas dejando entrever por esta ventanita, y agradeciéndote todo lo que haces para la difusión de este mundo.

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Estoy sin palabras…

Y estoy sin ellas por dos motivos:

  • No sé qué contar.
  • Me volvéis a regalar preciosas palabras.

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Buenas noches, Adorablei

Te conozco, sin conocerte, desde hace muchísimo tiempo. Desde aquel blog que no era el tuyo, sino de aquel que te adoraba. Desde esa distancia primera, la de verte desde los ojos de otro, te pensé. Luego el silencio y más tarde tu propio blog en el que te muestras a ratos. Destila humanidad, cosa extraña en el femdom, cansancios, dudas y luego reafirmación en esta búsqueda de uno mismo.

No busco ama, dueña o experiencias. Amo a la persona con la que duermo que, a ratos, de forma mucho más vainilla y sutil, entiende mi necesidad de entrega. Pero quería decirte que de todas las personas a las que he leído en la red, tú y la desaparecida Ana Serantes me parecéis las más reales y desnudas.

Un saludo en el camino nebuloso de la búsqueda de la autenticidad.

Otra vez, gracias!

At the restaurant

Bueno parece que Sexticles se ha animado a continuar la historia.

Sexticles (+18)

I’m the chosen one. Here I am waiting for one of my favorite bloggers, Adorable I, sitting at the restaurant. I’m eagerly waiting for the moment I could do something that so many of your readers always wanted to: See your face. Although that is not what I’m most interested in. I want to know you in person.

I’m alone in a private room, with an incredible view overlooking the bay. I came five minutes late because of traffic but fortunately, you might have found more traffic problems than I did, as you are not here, so you won’t notice I arrived late on our fist, let’s call it, date.

After ten minutes you enter the room, dressed in a killer little black dress, with high heeled shoes and your impressive legs wrapped in black tights. You enter the room followed for a waiter and without saying a word you…

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