Entreviste a I

Bueno pues ahí va la entrevista (cómo me gustan estas sopapolleces! Me siento como una blogger de estas famosas jijiji). Si tenéis alguna pregunta más, la contestaré ya en los comentarios.

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¿Te has planteado alguna vez un cambio de rol y ser sumisa temporalmente? A ver la sumisión la traigo de serie, la mujer por el hecho de ser mujer ya lo es. Pero si a lo que te refieres es ahora. Ya en algún post hablé de esto y sí me gustaría probar algún día, pero algo muy muy light. Atar, cachetes y así.

¿Qué perfil abunda más entre los sumisos en su vida real? (me refiero a si son mayormente tímidos, o poderosos, o pobres, o ricos o de todo más o menos igual… Pues generalmente, suelen ser tipos con altos cargos. Eso no quiere decir que “mis sumisos” lo sean. Así por recordar he conocido sumisos profesores, vicepresidentes, médicos, escoltas de altos cargos…

¿Qué te excita más, dar órdenes o que el sumiso te de lo que quieres sin que tengas que pedírselo? Me gustan ambas, pero si he de elegir me quedo con la última. El hecho de que un perrete sepa como se tiene que comportar, hace entrever que está “enseñado”.

¿Pueden convivir juntos varios sumisos (por ejemplo tener dos perretes por casa a la vez) o mejor de uno en uno para que no haya peleas por tu atención? Si te refieres a relacionarme con dos a la vez. No me gusta tanta gente. Ahora en un caso puntual no me importaría jugar con 2 perros a la vez.

Si no te habías planteado la situación anterior, la de tener más de un perrete en “casa” a la vez ¿Te seduce la idea? Ya he contestado arriba.

¿Saben tus amigas o conocidas de tu faceta dominante?Amigas muy cercanas, sí.  ¿Te gusta alardear de ello? No, pero básicamente porque no suelo alardear de nada en la vida. Soy una persona bastante humilde.

¿Qué es lo que más te gusta de ser ama? El poder ejercido.

¿Podrías tener una relación vainilla a largo plazo? Si, por qué no? Al final, lo que importa son las personas que componen el puzle y si se está agusto por qué no? Pero la verdad, es que no me atrae mucho. Me costó demasiado estar aquí como para volver atrás. Podría tener una mezcla de ambas. No demasiado FemDom, pero no todo vainilla.

¿Cómo sobrellevas los micromachismos diarios? Pues más veces que menos mordiéndome la lengua. Estamos llenos de ellos. Otras veces no me puedo resistir y salto.

¿Que opinas de Elise Sutton? En su día, su libro fue de gran ayuda para mí, ahora creo que estamos a unos años luz.

¿A qué edad sentiste curiosidad por el femdom? No sé si por el FemDom propiamente dicho o por la dominación, pero desde pequeña. En este post hablo de ello https://losmundosdei.wordpress.com/2013/08/21/una-domina-sin-estudios/Siempre he sido dominante en todo lo que hago en mi vida.

¿Cuánto tiempo llevas desde entonces? Si hablamos desde ese post, pues unos 33 años, si hablamos desde que me propuse dar una vuelta de tuerca a mi vida, unos 10 años.

¿Eres tan maravillosa como aparentas? Soy mejor 😛

¿Cómo surgió la idea de este blog? Sobre todo porque necesitaba contarle a alguien cómo me sentía. Por entonces no me atrevía a contarle a nadie todas estas taras mentales mías. Y también por dar continuación a aquel tan bonito que era “Adoro a I”.

Una un poco personal, pero espero me permitas la licencia. ¿Comida preferida? la de coño :P. Perdón, pero me lo has puesto a huevo. Realmente no tengo una comida preferida, me gusta mucho comer así que me vale todo.

¿Crees que es propio o impropio de una dómina sentir deseo de ser abrazada o de otra muestra de cariño de su perro/sumiso? Es propio de personas, independiente de si eres ama, perro o bombero. Sé que hay amas malas, malísimas que no les gusta mostrar afecto. A mi me encanta. Siempre he dicho que vivimos en un mundo en el que nos tocamos poco. De hecho creo que debe ser harto aburrido y cansado, mantenerte siempre como la Srta. Rottermeyer. Me gusta que me abracen y me mimen, mucho. Y también me gusta abrazar y mimar.

Uno de tus atractivos es que combinas las seguridad de una mujer de 40 con frescura y diversión de adolescente. Cómo te ves dentro de 10 años?  Cómo te imaginas? Bfff qué pregunta tan difícil. Bueno en primer lugar agradecerte tus palabras, me agrada mucho saber que me veis como una adolescente. Hace unos años un amigo me regaló una nueva edición de Pippi Calzaslargas y me puso unas palabritas tales como “Espero que nunca pierdas las trenzas”, esta frase hacía referencia a algo así como tienes las frescura de Pippi y también esa madurez que mostraba viviendo sola.

Si te digo la verdad, no lo sé. No me gustaría perder mi frescura. Pero no te puedo decir. En 10 años mi vida ha cambiado tanto, que no sabría decirte.

Pero si te puedo decir como me gustaría. Quizá seguiría viviendo sola, pero con un perrete digamos más o menos fijo (ya sabéis que no me gusta mucho juguetear con muchos perros a la vez). Y disfrutando con la madurez que se le presupone a una mujer de 50.

Música y BDSM (2)

Como ya comenté en una anterior entrada, el BDSM o mejor la sumisión está implícita en algunas canciones.

En aquella  entrada ya os hablé de Doctor Deseo. En su último disco lo vuelve hacer con este tema.

El Placer de Conspirar de Doctor Deseo

Que este beso
Sea un verso desesperado
Por colarse entre tus piernas.
Que tu saliva
Sea una ola tempestuosa
Surfeada por tu lengua
Donde mi piel se ahogue.
Y ahora me atas
Y me preguntas si soy tu esclavo.
Y yo te digo SÍ­, por supuesto.
Que tus palabras,
Que con cariño dicen barbaridades,
A veces tiernas, A veces sucias,
¡Ay, mi amor, qué bien me sientan!
Que fantasí­a y realidad
Hoy van juntas de la mano.
Yo te cuido,
Tú me cuidarás a mí­.
El placer de conspirar,
Poner el mundo del revés,
Como dos niños traviesos.
Una chispa en la mirada.
Es el momento
De asaltar el Paraíso.
Ahora tú mandas,
Ahora soy yo,
Luego los dos,
Después mejor,
Ninguno.
Y así bailando,
Tan divertidos, tan despreocupados,
Haremos que Sodoma y Gomorra
Sean solo un juego de niños.
Que fantasía y realidad
Hoy van juntas de la mano.
Yo te cuido,
Tú me cuidarás a mí.El placer de conspirar,
Poner el mundo del revés,
Como dos niños traviesos.
Una chispa en la mirada.
Es el momento
De asaltar el Paraíso. 

Otro tema que me ha llamado la atención ha sido “I’m your man” de Leonard Cohen, una manera muy bonita de cantar la entrega a una mujer.

I’m Your Man de Leonard Cohen

(Traducida)

Si quieres un amante
haré todo lo que me pidas
si quieres otro tipo de amor
me pondré esta vieja máscara por ti
y si quieres un compañero,
toma mi mano
o si quieres golpearme con rabia
aquí estoy,
soy tu hombre

Si quieres un boxeador
saltaré al ring por ti
y si quieres un médico
examinaré cada pulgada de ti
si quieres un conductor
súbete
o si quieres dar una vuelta conmigo
sabes que puedes,
soy tu hombre

Pero la luna es demasiado brillante
la cadena está demasiado apretada
la bestia no se irá a dormir
me he estado moviendo entre esas promesas para ti
que hice y que no puedo cumplir
Pero un hombre nunca consiguió hacer que una mujer vuelva
arrodillándose
Pero yo gatearía por ti, nena
y caería a tus pies
y aullaría a tu belleza
como un perro en celo
y me agarraría a tu corazón
y lloraría entre tus sábanas
y diría por “favor, por favor”
soy tu hombre

Y si tienes que dormir
un rato, en carretera
yo conduciré por ti
y si tienes que hacer la calle sola
desapareceré por ti
Si quieres un padre para tu hijo
o simplemente quieres pasear un rato conmigo
por la arena
soy tu hombre

Pero la luna es demasiado brillante
la cadena está demasiado apretada
la bestia no se irá a dormir
me he estado moviendo entre esas promesas para ti
que hice y que no puedo cumplir
Pero un hombre nunca consiguió hacer que una mujer vuelva
arrodillándose
Pero yo gatearía por ti, nena
y caería a tus pies
y aullaría a tu belleza
como un perro en celo
y me agarraría a tu corazón
y lloraría entre tus sábanas
y diría por “favor, por favor”
soy tu hombre.

Si quieres un amante
haré todo lo que me pidas
si quieres otro tipo de amor
me pondré una máscara por ti
y si quieres un compañero,
toma mi mano
o si quieres golpearme con rabia
aquí estoy,
soy tu hombre

 

(original)

If you want a lover
I’ll do anything you ask me to
And if you want another kind of love
I’ll wear a mask for you
If you want a partner
Take my hand
Or if you want to strike me down in anger
Here I stand
I’m your man
If you want a boxer
I will step into the ring for you
And if you want a doctor
I’ll examine every inch of you
If you want a driver
Climb inside
Or if you want to take me for a ride
You know you can
I’m your man
Ah, the moon’s too bright
The chain’s too tight
The beast won’t go to sleep
I’ve been running through these promises to you
That I made and I could not keep
Ah but a man never got a woman back

Not by begging on his knees
Or I’d crawl to you baby
And I’d fall at your feet
And I’d howl at your beauty
Like a dog in heat
And I’d claw at your heart
And I’d tear at your sheet
I’d say please, please
I’m your man
And if you’ve got to sleep
A moment on the road
I will steer for you
And if you want to work the street alone
I’ll disappear for you
If you want a father for your child
Or only want to walk with me a while
Across the sand
I’m your man
If you want a lover
I’ll do anything that you ask me to
And if you want another kind of love
I’ll wear a mask for you

Otro de los temas en el que claramente se habla de sumisión es ” I wanna be your dog” de The Stooges. Recuerdo ver un vídeo (es el que os pongo) hace bastantes años, cuando el FemDom sólo era parte de mis fantasías, en el que Iggy Pop ladraba y salía sin camiseta gritando “quiero ser tu perro”, qué excitación me producía ver y escuchar todo eso en conjunto!.

Si a mi un tío me dice “I wanna be your dog” la que cae rendida a sus pies soy yo 😛

I wanna be your dog – The stooges

(Traducida)

Un caos
Te quiero aquí
En mi habitación
Te quiero aquí
Ahora vamos a estar
Cara a cara
Y voy a poner la derecha abajo
En mi lugar favorito

Y ahora quiero
ser tu perro
Ahora quiero
ser tu perro
Ahora quiero
ser tu perro
Bueno vamos

Ahora estoy listo
Para cerrar los ojos
Y ahora estoy listo
Para cerrar mi mente
Y ahora estoy listo
Para sentir tu mano
Y perder mi corazón
En las ardientes arenas

Y ahora quiero
ser tu perro
Y ahora quiero
ser tu perro
Ahora quiero
ser tu perro
Bueno vamos

(original)

So messed up
I want you here
In my room
I want you here
Now we’re gonna be
Face-to-face
And I’ll lay right down
In my favorite place

And now I wanna
Be your dog
Now I wanna
Be your dog
Now I wanna
Be your dog
Well c’mon

Now I’m ready
To close my eyes
And now I’m ready
To close my mind
And now I’m ready
To feel your hand
And lose my heart
On the burning sands

And now I wanna
Be your dog
And now I wanna
Be your dog
Now I wanna
Be your dog
Well c’mon

Y esto es todo por el momento, si conocéis más temas donde se trate la sumisión me gustaría conocerlos.

Azotes

I

Tengo una relación vainilla?

Hola, holita!

Se acabaron las vacaciones, Cómo han ido?

Pues eso, qué tengo una relación vainilla!. Sí, yo! La verdad es que me lo paso genial, creo que hacia mucho tiempo que no follaba tanto y tan rico O_o.

Ahora bien, creo que la cosa se va moviendo un poquito hacia donde a mi me gusta. De entrada mi perrete empieza hacerse, poco a poco, cargo de las cosas de casa, poner la mesa, recogerla, poner la comida, hacer desayuno…etc. La verdad es que me hace sentir genial. Yo tumbada en el sofá mientras recoge es muy bonito.

Ayer me dijo,

-Haz conmigo lo que quieras

-sí? seguro?

-Seguro, con todo lo que conlleva.

Es cuando me suelta estas cosas cuando me desarma por completo. Hemos hablado muchas veces de mis filias y bueno, como que él tiene sus límites, pero de repente me suelta “con todo lo que conlleva”, qué quiere decir esto? Acaso quiere conocer al Sr. de Negro?.

Hoy así a lo tonto, también he conseguido que se pusiera mis braguitas, claro que las ha tenido puestas escasos 2 minutos, no ha sido mucho pero si lo suficiente para hacerme enormemente feliz y no estaba muy palote, y a mi lo que me pone excesiva es un rabo tieso a través de las transparencias de las braguitas y un capullo asomando por el borde. Creo que el siguiente paso será cocinando con ellas jijiji ( ahora es una putada, pq seguramente esté leyendo esto y se me jodan mis maldades).

Lo que sigue haciendo divino, es comerme el coño, bueno realmente lo va mejorando muy mucho, creo que ya va conociendo mi cuerpo y como se comporta y eso hace que me tenga todo el día en tensión y sí, digo todo el día, porque es entrar por la puerta y no parar de tener orgasmos hasta que se va y el ratito que dormimos. Hoy hizo algo fantástico y fue ahí en el pasillo se arrodilló y me comió el coño ahí mismo de rodillas…ayyy muero!

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Y bueno que no sé cómo avanzará esto, pero creo que pinta bien. Vamos creando una confianza bonita que creo, o al menos para mi, hace que la cosa sea muy sana, tranquila y confiada…

Estoy deseosa de que me frote con la esponja. (N apunta ;))

 

Mis cafés con I – Día 17

Habían pasado varios días sin poder ver a I, y concretamente 23 días en castidad, cuando tuve la oportunidad de ir a verla de nuevo a su casa. Me recibió espectacular, falda de tubo morada, camiseta de cuero y unas medias de rejilla espectaculares, estaba preciosa.

Me invitó a tomar algo, pero acababa de comer y no me apetecía nada, así que se sirvió un café y nos sentamos a charlar. Como he dicho, estaba preciosa, y apenas pude contenerme hasta que terminase el café para acariciarla como a ella le gusta. Las manos dieron paso a la lengua y en cuanto obtuve permiso me encontré oliendo y posteriormente lamiendo su coñito, pudiendo proporcionarle un par de orgasmos.

Fue entonces cuando fuimos a su cama, donde todo se revolucionó, se subió encima de mí y me bajó los pantalones y el gallumbo, empezando a masturbarme con una maestría increíble. Varias veces me llevó al límite, parando entre risas, y callando mis protestas con una sonrisa maquiavélica.

Hasta que se cansó, entonces me puso uno de sus cinturones el cuello y me ordenó arrodillarme en el suelo y seguir masturbándome ante ella. Estuve un rato largo, o eso me lo pareció, esta vez en verdadero CFNM, ya que ella estaba vestida. Al rato, I me dijo que acelerara el ritmo, y cuando le dije que no podría soportarlo, me dijo que siguiese, me arrebató mi polla de la mano y arruinó el inevitable orgasmo. Con una sonrisa en la cara me dijo que limpiase el suelo y su mano. No dudé en hacerlo. (con la lengua, of course).

Nos volvimos a recostar, e intenté paliar mi fracaso en contener el orgasmo dándole otro a I, así que empecé a acariciarla y pronto me encontré comiéndole el culito y acariciándola para acabar la tarde con mejor sabor de boca.

He de decir que todos los episodios estuvieron salpicados de decenas de escupitajos y azotes.

No daba para más, ambos teníamos cosas que hacer y me despidió en la puerta de una forma algo distinta a como me recibió…

Entre parentesis mis apuntes. A ver si tengo tiempo y os cuento un poco de otra historia que me traigo entre manos. Estoy llevando un vainillita a mi oscuro mundo…jjjijijiji.

Besotes bellas y bellos.

Sin Titulo :P

Al día siguiente de nuestro último encuentro le envié un mensaje que decía “ahh, se me olvidó decirte ayer. Tienes prohibido correrte hasta nueva orden.”.

Habían pasado 4 días desde ese mensaje, cuando recibí otro que decía “Me invitas a cenar?”. El perrete se presentó en mi casa, no quiso cenar el muy desagradecido, así que me preparé una ensalada. Mientras la hacia, mi perrete me observaba. Su mirada era entre admiración y lascivia.

Sentados en el sofá comenzó dándome un masaje en los pies. Me gusta mucho como los acaricia y los lame. Luego comienza acariciando mi espalda, piernas, muslos, glúteos…el muy canalla sabe como excitarme.

Nos fuimos a la cama y me acomodé boca abajo, me encanta que me toquen la espalda. Ël siguió acariciando todo mi cuerpo, le pedí que me quitara los pantalones y en ese momento me dijo “qué braguitas tan monas!”. La verdad es que no sé ni cómo se fijó, porque me duraron bien poco puestas.

Comenzó lamiendo mis glúteos, para seguir comiéndome el culete, mientras con su mano acariciaba mi clítoris. Mi perrete me proporcionó otros 2 orgasmos seguidos.

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Estaba bien palote, cierto es que ya no me acordaba que llevaba desde hacía 4 días sin. Me suplicó comerme el coñito, pero, ay amigo del que pida, solo por joder no será. Sigo teniéndole vestido, por la misma razón que antes.

Fin de los servicios de mi perrete.

FTTH que no CFNM

P es una amigo de hace más de 20 años, nunca le he dicho lo que me gusta, pero jugamos digamos un vainilla no convencional…ayer, fui a su casa a hacerle unos arreglos técnicos y mientras iba hacía allá le puse un whatsapp y le dije,
– Espérame desnudo y palote.
– I estás loca, hoy hace un frío de pelotas.
– Será un ratillo.

Toqué el timbre y subí. Ahí estaba mi P, que además tiene un sentido del humor fantástico, esperándome bien empalmado y con una pajarita y un lacito en su pene. La verdad, que estos detalles son los que me gustan, me encanta que me hagan reír, me encanta el sentido del humor. Hombres tristes, no gracias!.

Bueno como os he dicho, explicitamente jamás le he dicho lo que me gusta, supongo que más por vergüenza que por ganas. Pero solemos jugar así.

Ayer mientras yo le ponía unos cables, él era obligado a masturbarse en pelotas.
– Joder I, esto es muy humillante. Te gustan unas cosas más chungas, cualquier día me haces comer del cuenco del perrete…me empecé a reír a carcajada.

Terminé y como estoy mala con catarro, le pedí que me hiciera una infusión. Trajo la infusión con una galletita de esas de canela que sabe que me encantan y nos sentamos en el sofá. Yo me recosté un poco y él empezó a acariciar mis pies, primero con los calcetines puestos, empezó a chupar, me encanta sentir ese calor de la boca a través de los calcetines, me pasa igual con las braguitas y finalmente sin calcetines, no hay nada que me guste más cuando estoy enferma, a un tío ahí acariciando mis pies.

P ya tenía una erección de campeonato, pero esta vez más pq no me encontraba bien que por ser un poco maligna, paramos nuestros juegos ahí. Me fui a casa.

Y esta mañana me ha despertado con una foto que me hizo sin que me diera cuenta mientras cableaba su casa. Que decía “Bonjour bonita. Cada día me vuelves más loco y han pasado 25 años”.

Bajo el sol de la Toscana

Estaba viendo yo esa película, cuando sonó el telefonillo, era N. Me encantó verle ahí en mi puerta con unos pastelitos para el café. La verdad, es que el muchacho es detallista hasta la saciedad, lo de los dulces me tocó. Como os decía, estaba viendo esa película y estaba a puntito de terminar, así que ahí nos acurrucamos los dos en el sofá para terminar de ver la peli.

Me gusta estar así con él, me encanta como me acaricia, me besa y me dice ” qué bien hueles”.

Había terminado la película y fuimos a hacer el café, en la cocina mientras preparaba el café ponía mi culo en pompa y me restregaba en su polla, el pobre estaba ya bien palote, después de aguantar un polvo y unas instrucciones que le di por tlf. Ja, no os he contado nunca la afición que tengo por la telepajaguiada, y esto qué es?, pues me gusta guiar  por tlf como se ha de masturbar, escupe en tu palma, pásate la palma por el capullo, ahora aprietate la polla mucho, ahora meneatela despacito, ahora rapidito, ahora aprieta, ahora deprisa, despacio, saliva, me corro, me corro….se acabó lo que se daba. Ahora bien aunque el me jura y me perjura que no se corrió, no estoy yo muy segura.

El caso es que ahí estaba yo preparando el café con su rabo rozando mi culo, y uffff…Este chico tiene la sana costumbre de ponerme cachonda desde que entra por la puerta.

Empezamos a juguetear en mi sofá y yo ya tenía un caletón de puta madre, nos fuimos a la habitación, le pedí que me acariciara la espalda, me lamió enterita, chupó mis pies y me lamió las corvas, nunca me lo habían hecho y flipé tanto como con las axilas, ahí estaba yo totalmente en sus manos, cada vez que pasaba las manos por mis nalgas me ponía más mojada y otra vez, y por mi cabeza sólo pasaba “bájame las mallas, por favor”, pero nada. Creo que más por respecto que por ganas no me las bajó, así que finalmente le pedí que me quitara las mallas. Pasó las manos por mi culo, y cada vez introducía más su mano por mi entrepierna, bffff, estaba muy, muy cachonda. Os he dicho que este tío me pone burrísima?. Luego ya os podéis imaginar, no?. Empezó a lamerme desde el coño hasta el culito….joder qué rico!, sabia que lo haría de puta madre y si, le doy un 8….

6

Me subí encima de él y empecé a besarle, me encanta estar encima de él, mirarle a los ojos, ver la cara tan linda que tiene cuando estoy ahí, pero habla mucho, demasiado. Así que le pongo mi tanga mojadito a modo de mordaza.

Le até las manos con las esposas, aquí vi que lo tenía a mis pies…Pellizqué sus pezones, escupí y me encanta sentir como le estimulo. Jugué un ratillo con su culito, siiiiiiiiii, y creo que estaba algo tenso y no disfrutó todo lo que me habría gustado, pero en general creo que le gustó. Hoy no me lamió las axilas, pero el otro día si, lo eché en falta…ya estaba muy, muy, muy cachondo y le puse mi coño en la cara, después mi culo…y le pedí que me follara, siii que se pusiera encima de mí, con una condición, que no se corriera, así que se puso al lío y si, me folló muy rico. Pues aquí paramos un rato y fuimos a cenar que hay que reponer fuerzas y otra vez al lío.

Volvimos a la cama, volvió a lamer mi coñito, me subí a horcajadas encima de él y me lo folle rico y sí, le dejé que se corriera.

Me hubiera encantado que se quedara a dormir conmigo para despertarle estrujando mi coño en su cara.

 

 

 

 

 

Aguantando

Hoy hablando con un amigo, le contaba lo desilusionada que estoy con esto del femdom y que me planteo seriamente volver al vainillismo.

-Señora, sabe igual que yo, que eso no pasará. Se retirará una temporada, pero usted lo lleva en la sangre.

Ha venido a mis recuerdos mi expareja/exsumiso, y lo especial que fue aquello y lo difícil que será volver a tener, ya no digo algo igual (entre otra cosa, porque cada persona es diferente), algo parecido. Le contaba a mi amigo, que tenía un blog precioso en el que escribía cosas maravillosas (os acordáis?).

Al hilo de lo anterior, rebuscando en mi pasado, he encontrado una entrada preciosa.

No es sencillo. Porque hay que estar concentrado, porque en cualquier momento puedes fallar y porque estar durante mucho tiempo al límite del orgasmo genera frustración.

Es la típica postura del misionero, a I le da placer pero nada del otro mundo. Ella se tumba, disfruta y me toca los pezones. Tened en cuenta que yo tengo los pezones muy sensibles, me pone muy cachondo que jueguen con ellos. Y mientras yo estoy obligado a hacer el mete-saca. ¿Cuánto tiempo? Pues hasta que ella quiera, pero siempre mucho más del que necesitaría yo para llegar al orgasmo. Ella ve cómo sufro y cómo tengo que parar para no correrme. Pero no le importa, me obliga a seguir.

Entonces me gusta mirarle a la cara. Yo estoy en tensión, sufriendo y cansado por estar mucho tiempo “dándole” y sin descansar. Ella en cambio tiene la cara relajada, está disfrutando. Y me encanta su mirada, me gusta porque noto que se siente orgullosa de que haga eso por ella. Me gusta porque cada día me hace estar más tiempo. Me va perfeccionando a su antojo.

Rugidos de león

La cosa era muy morbosa, un tipo que no me conoce de nada me invita a cenar, no nos conocemos, no hemos intercambiado fotos ni nada, un par de correos para ver dónde nos vemos.

Reconozco que era la primera vez que hacía algo similar, pero a mi me gusta arriesgar, es mejor arrepentirse de lo que se hace, que de lo que uno no hace.

Le dije que me recogiera 3 calles más abajo de mi casa, me vestí para la ocasión, camiseta negra con un escote suculento, aquella falda de la que os hablé en post anteriores con una puntillita muy sexy y sandalias de tacón.  Él me había avisado de su baja estatura, “Cuánto mides? yo mido 1,65. Mido 1,69”, la verdad es que el tipo era bajito y yo con mis taconazos (y eso que no me puse unos muy altos) le sacaba una cabeza, me hacía sentir muy poderosa.

Subí en su coche y lo primero que hizo fue olerme y chuparme el brazo, reconozco que esto me gusto, pero ya no me gustó tanto que plantara su manaza en mis preciosos muslos, aun así no dije nada, pero si, esto no me gustó demasiado, los tíos que dan por hechas las cosas, me suelen generar un poquito de desprecio. Esto y el hecho de que me insinuara varias veces que tenia que pagar la cena, me desinflaron un poco.

Llegamos al restaurante y comenzamos hablar y a comer (soy bastante tragona), aviso para navegantes, no os llenéis la boca con invitarme a cenar, que no soy como algunas mojigatas que se comen un pequeño aperitivo, yo como mucho y bebo mucho vino y me zumbo los gin tonics doblaos. A mitad de la conversación, me dice “Quiero besarte” y me plantó un beso, lo que traería alguno más, en una de estas y no me preguntéis por qué, no lo recuerdo, se pone de rodillas y empieza a besar mis pies, sentí una mezcla de vergüenza y excitación. Seguía la conversación y en algunos momentos había cosas que no me gustaban, me hablaba como si fuera un gran conquistador, me llegó a decir “nunca estoy más de 7 días sin follar”, me gusta la gente humilde y en él había poca humildad y demasiada vanidad, aun así, reconozco que había momentos que me generaba mucho morbo.

Terminamos de cenar y fuimos a tomar un gin tonic, sentados en una mesa, no paraba de decirme, “pues sí que eres guapa, si, eres muy sensual…bla bla bla”, días antes en uno de esos correos que intercambiamos me preguntó por mi físico y le contesté que “el físico importa?”, pues parece que sí, porque aquí el amigo, debía pensar que era un horror de mujer al no querer enseñarle mi bonita cara y dudando acerca de si las fotos que hay aquí de mis piernas eran mías y si lo eran, fueran actuales. Los que lleváis por aquí conmigo años, algunos me conocíais por mi sumiso en un anterior blog, sabéis que soy bastante sincera y que no tengo yo mucha necesidad de mentir. Claro, supongo que toda esta gente que duda es pq ellos hacen eso, mentir y mentir. Claro, que se puede esperar de una persona que te invita a cenar, pero que no te quiere dar su teléfono. El muy idiota me decía, “es que whatsapp no hay privacidad”, claro, ya le tuve que decir, alma de cántaro, privacidad no hay en nada, que me dedico a las telecomunicaciones, imbécil! y desgraciadamente, se puede saber todo de una persona, en wapp, en gmail…etc. Aun así, había algo que me incitaba a continuar y ver hasta dónde podíamos llegar.

Cogimos el coche y fuimos hacia mi casa, pasamos por un cercano Centro Comercial y me dice, “ahí hay una tienda muy barata, fui una vez y me dio un asco toda llena de peruanos e inmigrantes”, la verdad es que debió notar mi silencio porque me dijo “uff igual ahora me dices que eres peruana o similar. No, no lo soy, pero tu comentario ha sido desafortunado”, no soporto el racismo, no soporto comentarios xenofobos y no soporto a la gente que hace esos comentarios tan lamentables, que son clásicos de personas bastante incultas y con muy poco mundo.

Aquí la cosa ya había perdido bastantes puntos, pero que queréis que os diga, el tipo este con tanto lametón, había conseguido excitarme. Subimos a mi casa, me quitó las sandalias y empezó a masajear mis pies, le digo “chupa, y dice así no, mejor lávatelos un poco” pfff qué queréis que os diga, esto ya empezaba a perder muchos puntos, aun así empezó a lamer mi pie con pasión, reconozco que mi excitación ya estaba a tope. Me subió un poco la falta y empezó a olerme por encima del tanga y a pasar su lengua, mi humedad ya debía ser palpable, bajó mi tanga y….he aquí cuando todo se vino abajo, empezó a lamer mi coño como un tragón, como si se estuviera comiendo una sandia a bocaos y emitiendo unos gruñidos como el león de la metro. No me gusta la comedía y esto me pareció de lo más cómico que me ha pasado en la vida. Aun así me corrí, si, en 3 minutos, a esa velocidad no tuve tiempo de más, fue como una eyaculación precoz jajajja, una vez satisfecha le invité a que se marchara.

No lo dices en serio I. Si querido, si lo digo en serio. Au revoir!

El Masoquismo

Seguimos con las lecturas del libro “La servidumbre sexual masculina”, lo más interesante de todo esto es que entre todos podamos debatir acerca de lo que hablan en el libro, si bien es cierto como apuntaban algunos lectores, no podemos olvidar cuándo se escribió la 1ª edición, en algunos casos estaría obsoleto, pero en otros no tanto, ha pasado mucho tiempo y el tema no ha avanzado tanto.

El masoquismo está caracterizado por una conducta notoriamente aberrante, y es por consiguiente una perversión, mientras que la servidumbre sexual, mucho menos notable no es más que una simple desviación y no una perversión.

Krafft-Ebing dedica un amplio espacio al masoquismo en su “psychopatia sexualis” y definió el masoquismo como “una peculiar perversión del psiquismo sexual” que domina todos los pensamientos y sentimientos sexuales del individuo, manifestándose como una obsesión por la idea de someterse de forma total e incondicional a la voluntad de una persona del sexo contrario, que le habla imperativamente, le humilla y le maltrata. Ademas esta idea ya acompañada de representaciones libidinosas. Con frecuencia, esa perversión de su instinto sexual le hace más o menos indiferente a aquellos encantos del sexo opuesto que atraen a los demás hombres e incapaz de una vida sexual normal. Es un impotente psíquico, pero esa impotencia psíquica  no es causada por un horror al sexo femenino, sino únicamente porque el instinto perverso busca una satisfacción distinta de la normal; es decir, sirviéndose de la mujer, pero no mediante el coito.

“La orientación del instinto sexual hacia un mundo de representaciones de sumisión al sexo opuesto y malos tratas infligidos por el mismo”, dejando aparte que dicha definición olvida la posibilidad de que una persona sea al mismo tiempo masoquista y homosexual, caso que no es excepcional, resulta que podemos distinguir en ella dos factores distintos: el de la sumisión por una parte y el de los malos tratos por otra.

No obstante, la observación y la experiencia enseñan que el masoquismo, en el sentido dado por Krafft-Ebing, de perversión indisolublemente relacionada con el dolor físico, es fundamentalmente distinto del deseo de someterse al oponente, esto es, la servidumbre sexual, sobre todo porque esta ultima es muchísimo más frecuente. No podemos indicar cifras exactas, pero no sería equivocado afirmar que por cada mil sumisos aparece solo un auténtico masoquista. En principio, podemos decir que todo masoquista es ademas un sumiso, pero que muy pocos sumisos son también masoquistas.

Por lo regular, el masoquista es al mismo tiempo fetichista. Como el fetichista, el masoquista se ve obligado a realizar con muchas fatigas y derroche de imaginación la “escenificación” de las situaciones que necesita para satisfacer sus deseos sexuales, que  a ambos les interesa únicamente el acto sexual en sí (aunque, naturalmente, ese acto no sea el del coito). Esto les distingue de los sumisos, quienes generalmente buscan entablar unas relaciones de cierta duración. El verdadero masoquista encuentra con facilidad la ocasión de realizar sus fantasías (por lo común, recurriendo a los servicios de una prostituta); en cambio, el sumiso ha de conformarse muy a menudo con recurrir a su imaginación y soñar despierto.

Otra de las diferencias es que para el placer del fetichista desempeñan un papel importante ciertas partes del cuerpo, como por ejemplo los pies, las piernas, los pechos, o también objetos como las pieles, las ropas, los zapatos; mientras que para el masoquista, los accesorios análogos somo látigos, espuelas, cuerdas o correas nunca tienen más que un valor secundario. Lo que importa primordialmente es la situación y su puesta en escena.

Bajo su forma extrema, el masoquismo es una perversión auténtica, y el verdadero masoquista es un hombre que sólo puede lograr la satisfacción sexual -y ese “sólo” es lo que importa en definitiva- siendo objeto de humillaciones, sevicias y torturas físicas. Al ocuparnos del masoquismo hemos de evitar el error, tan frecuente, de considerar la ocurrencia de algunos actos perversos aislados como prueba de que existe una verdadera perversión. En los instantes de excitación sexual más intensa, es decir, antes del acto sexual y durante el mismo, proporcionan un considerable placer ciertas acciones (ligeramente) dolorosas, como arañazos, pellicos o mordeduras. No por eso es masoquista el hombre ni sádica su compañera, por lo que no deja de causar cierto asombro que las mordeduras amorosas, descritas con tanta frecuencia en las obras poéticas, sean interpretadas como signos de masoquismo por parte de quien las recibe y de sadismo por parte de quien las da. Tampoco es necesario recordar que también tienen lugar actos parecidos en el reino animal; en realidad basta con incluirlos entre las variantes del juego erótico, dentro del cual, como es sabido, ocurren con frecuencia actos perversos de todo tipo, aunque en forma no compulsiva. El individuo de comportamiento sumiso tampoco los rechaza, o quizá los practica con mayor placer incluso, pero no desempeñan un papel fundamental en su vida erótica.

Baste decir que es más fácil comprender el masoquismo que la servidumbre; la perversión sexual no es, con mucho, tan enigmática como la desviación.

El masoquismo debe partir del hecho básico de que es esencial en esta perversión el dolor voluntariamente sufrido. El dolor es de primordial importancia: si no es deseado, provocado, sufrido, gozado, si es soportado únicamente como signo de sumisión, entonces no nos hallamos ante un caso de masoquismo, sino de servidumbre.

El autentico masoquista se ha distanciado a tal punto del módulo sexual que debemos considerar normal que el acto sexual natural, el coito, esté prácticamente excluido de su vida erótica. El masoquista no intentará el coito a menos que su dueña y señora le ordene que la “complazca”: en cuyo caso generalmente será capaz de llevarlo a cabo; pero por lo general, la satisfacción sexual será conseguida por medio de acciones sucedáneas, entre las cuales figura en primer lugar la masturbación, realizada de preferencia por orden de la tirana. El cunnilingus es, por decirlo así, casi obligado, igual que el besar los pies, como ya se deduce del fetichismo del pie observable en casi todos los masoquistas. Tampoco son raros los contactos oral-anales. Finalmente, son muy poco frecuentes los casos en que se logra el orgasmo exclusivamente a través del dolor, o sea mientras se le administran al masoquista golpes, latigazos o bofetadas.

Las posibilidades de elección que,  como veremos más adelante, se le ofrecen al sumiso en su búsqueda de una dueña y señora que le domine, faltan en el caso del masoquista, suponiendo que éste busque algo más. Desde luego es difícil, aunque no imposible encontrar a la mujer cuya ayuda necesita el masoquista para lograr el placer en la forma a que su perversión le obliga.

Todo acto masoquista -definido, como ya hicimos notar varias veces, por el dolor experimentado en forma de placer- contiene un elemento de sumisión, y de esa sumisión del hombre a la voluntad de la mujer, es decir, de la servidumbre masculina.